«Porque lo que no pueden perdonarnos los imperialistas es que estemos aquí, lo que no
pueden perdonarnos los imperialistas es la dignidad, la entereza, el valor, la firmeza ideológica,
el espíritu de sacrificio y el espíritu revolucionario del pueblo de Cuba».
Fidel Castro Ruz
Por Movimiento Ñin Negrón

El régimen estadounidense, el mismo que nos invadió y ocupa ilegalmente desde 1898, acaba de publicar y de diseminar un informe sobre la alegada amenaza que representa la
hermana República de Cuba. Presentándola “como una continua amenaza a la seguridad nacional de los EEUU», acusando a Cuba, «que se ha infiltrado en las más altas esferas del gobierno estadounidense, ha reclutado y formado a generaciones de activistas estadounidenses, ha respaldado una ola sin precedentes de terrorismo de izquierda en suelo estadounidense y ha llevado a cabo una de las infiltraciones de inteligencia extranjera más
duraderas y dañinas de la historia de Estados Unidos”.
Es inaudito el alto nivel de cinismo y la inmensa capacidad de mentir del gobierno de los EEUU, que no le perdonan a ese pueblo cubano que exista y determine sus procesos políticos, sociales y económicos sin interferencias de extranjeros. No le perdonan que tengan patriotismo, porque para EEUU el patriotismo es el privilegio de los países mandones, de los ricos, de los poderosos, que son los que juzgan a los demás y dictan sentencia. Tampoco le perdonan por el peligroso ejemplo de la solidaridad, porque Cuba ha sido y sigue siendo capaz de practicar, a pesar de sus condiciones de vida muy difíciles. ”[1]
Cuando constatamos la historia clara y precisa que la descripción hecha a Cuba corresponde
a las acciones de ataques y terrorismo y violencia que ha perpetrado los EE.UU. contra el
pueblo libre de Cuba desde mucha antes del triunfo de la Revolución Cubana y luego
intensificando dichos ataques pues el triunfo del pueblo cubano representó la ruptura total
de las cadenas represivas y de control de los Estados Unidos sobre Cuba.
Compartamos solo un puñado de esos hechos históricos que desmantelan claramente que son los EEUU los que han amenazado siempre el proceso cubano, al que no lo han querido dejar ser.
A. Gobierno Militar Provisional: De 1899 a 1902, se impuso el Primer gobierno militar
estadounidense en Cuba. Este tutelaje desmanteló el ejército independentista y
reestructuró la economía isleña bajo la influencia de Washington.
B. La Enmienda Platt: Para otorgar la independencia formal en 1902, Washington obligó a
incluir este apéndice en la primera Constitución cubana. El artículo 3 otorgaba a Estados
Unidos el derecho legal de intervenir militarmente en la isla «para preservar la
independencia cubana» y proteger vidas y propiedades.
C. Ocupaciones Posteriores: Bajo el amparo de dicha enmienda, las tropas estadounidenses
ejecutaron múltiples intervenciones y ocupaciones militares directas (como el periodo de
1906 a 1909) cuando consideraron que sus intereses económicos o la estabilidad política
local peligraban.
D. Base Naval de Guantánamo: El acuerdo derivado de la Enmienda Platt formalizó el
arrendamiento permanente de terrenos en la bahía de Guantánamo. Dicha instalación militar
norteamericana continúa activa hasta el día de hoy.
E. Acción Militar: En abril de 1961 se ejecutó la invasión de Bahía de Cochinos (Playa Girón),
una incursión armada de exiliados cubanos entrenados y financiados por la CIA que fracasó
en su intento de derrocar al régimen.
F. Embargo de exportaciones: En octubre de 1960, Washington prohibió todas las
exportaciones hacia Cuba, a excepción de medicinas y ciertos alimentos. Esto paralizó gran
parte de la industria y el transporte en la isla, que dependían en un 90% de piezas de
repuesto estadounidenses.
G. Quema de campos de caña: Aviones procedentes de territorio estadounidense realizaron
cientos de incursiones para lanzar artefactos incendiarios sobre los cañaverales,
destruyendo millones de arrobas de azúcar destinadas a la exportación.
H. La explosión de La Coubre (1960): El 4 de marzo de 1960, el vapor francés La Coubre fue
saboteado en el puerto de La Habana mientras descargaba armas adquiridas legítimamente
en Bélgica para la defensa del país. El atentado causó más de 100 muertos y cientos de
heridos, obligando al Estado a desviar valiosos recursos económicos hacia la atención
médica y la defensa de emergencia.
I. Ataques a comercios y fábricas: Se ejecutaron atentados con bombas en grandes centros
comerciales (como las tiendas El Encanto en 1961) y plantas industriales para generar
terror y paralizar la actividad laboral urbana.
J. La Operación Mangosta y el «Escambray»: Tras la derrota en Girón, la administración de
John F. Kennedy aprobó la Operación Mangosta, que incluyó el apoyo logístico a bandas
armadas en la zona montañosa del Escambray (el «Bandidismo»). Esta guerra interna duró
varios años, cobró la vida de numerosos alfabetizadores y campesinos, y destruyó granjas y
cooperativas en el interior del país.
K. La Ley Torricelli (1992): Conocida formalmente como la Cuban Democracy Act, prohibió
tajantemente a todas las sucursales de compañías estadounidenses en el extranjero (por
ejemplo, en Canadá o Europa) realizar transacciones comerciales con Cuba. Asimismo,
impuso la prohibición de que cualquier buque que tocara un puerto cubano pudiera ingresar a
puertos de EE. UU. en los siguientes 180 días, encareciendo exponencialmente los fletes de
transporte marítimo para la isla.
L. La Ley Helms-Burton (1996): Esta normativa representó el punto de inflexión más
drástico al codificar el embargo en ley. Esto significa que el presidente de EE. UU. ya no
tenía la facultad unilateral de levantarlo; ahora esa potestad pertenece exclusivamente al
Congreso. Su polémico Título III abrió la posibilidad de demandar ante tribunales federales de EE.
UU. a cualquier empresa extranjera que «traficara» (hiciera negocios) con propiedades que
hubieran sido nacionalizadas por la Revolución en los años 60. Su fin principal fue ahuyentar
la inversión extranjera directa en Cuba mediante el chantaje legal.
M. Restricciones de Bush (2004): George W. Bush limitó drásticamente los viajes familiares
de cubanoamericanos a la isla (permitiendo solo uno cada tres años) y restringe al mínimo el
envío de remesas en efectivo.
N. La «Presión Máxima» de Trump (2017-2021): Donald Trump desmanteló por completo la
apertura previa y aplicó 243 nuevas medidas coercitivas. Activó por primera vez en la
historia el Título III de la Ley Helms-Burton (que administraciones previas suspendían cada
seis meses por fricciones diplomáticas con la Unión Europea). Además, sancionó a las
navieras que transportaban petróleo desde Venezuela a Cuba y volvió a ingresar a la isla en
la Lista de Estados Patrocinadores del Terrorismo pocos días antes de dejar el cargo.
O. La regla del 10%: Ningún país del mundo puede exportar a Cuba bienes que contengan
más de un 10% de componentes, patentes o tecnologías de origen estadounidense. De igual
manera, EE. UU. prohíbe importar productos de terceros países (como automóviles o
maquinaria) si estos contienen materias primas cubanas (como níquel).
P. Persecución financiera: Debido a la inclusión en la lista de patrocinadores del terrorismo,
la inmensa mayoría de los bancos internacionales se niega a procesar transferencias, cartas
de crédito o cuentas pertenecientes a Cuba por temor a ser sancionados por Washington.
Esto impide el pago regular de alimentos, combustibles y piezas de repuesto esenciales, lo
que ha agudizado la crisis energética, la inflación y el desabastecimiento general en la isla.
Esta lista limitada de ejemplos de las acciones terroristas de los EEUU contra el pueblo
cubano, refleja que las acusaciones de los Estados Unidos son al revés, el que ha constituido,
actuado e implementado una campaña de terrorismo y destrucción de un pueblo es EEUU
contra Cuba, desde antes de la Revolución, pero intensificada esas acciones con saña desde
el triunfo de la Revolución el 1 de enero de 1959.
Estas acciones tienen un costo acumulado de 170,677 millones de dólares, equivalente a las
pérdidas materiales, encarecimiento de fletes, intermediación financiera y daños
comerciales año por año según el valor que tenía el dólar en cada época. En un estudio los
economistas de las Naciones Unidas y de la Comisión Económica para América Latina y el
Caribe (CEPAL) calculan el daño financiero en correspondencia con las fluctuaciones
internacionales del valor del oro, estimado en una cifra de más de 2 billones 103,897
millones de dólares ($2,103,897,000,000 USD).
Y para hablar en arroz y habichuelas como esto impacta la cotidianidad del pueblo cubano,
las acciones del bloqueo y embargo contra Cuba le cuestan por hora: 860,000 dólares cada
60 minutos; las pérdidas de solo cinco días (100 millones de dólares) bastarían para
financiar la reparación total de las principales centrales termoeléctricas del país (como la
Antonio Guiteras), aliviando los masivos apagones crónicos que sufre la población; los costos
del bloqueo de 12 días cubriría bre el costo total del mantenimiento anual del Sistema
Electroenergético Nacional; y el de 16 días: El costo de poco más de dos semanas de
sanciones equivale a los 339 millones de dólares requeridos para adquirir e importar el
cuadro básico de medicamentos e insumos médicos de todo el sistema de salud pública por
un año entero y el de 2 meses: El daño equivale a 1,600 millones de dólares, monto
suficiente para comprar todo el combustible necesario para cubrir la demanda energética
normal de la isla durante un año.
Este reporte es solo el subterfugio mediático que quiere utilizar el régimen terrorista de
los Estados Unidos para justificar y validar acciones de intervención y de invasión a Cuba, que los
actuales guerreristas y criminales de guerra estadounidenses están fraguando. Hay que
denunciar vehementemente y sin claudicación que el pueblo cubano no está solo y que este
reporte es una afrenta a la dignidad de esa nación hermano y una vil mentira que hay que condenar. No debemos permitir una agresión más contra Cuba.
Los puertorriqueños denunciamos a los Estados Unidos, de terrorismo, de ser
perpetradores de crimines de guerra contra el pueblo cubano, país hermano al que
solidariamente siempre respaldaremos.
Finalmente, hay una dimensión más que hemos de abordar con respecto a este informe que es la
vinculación y tergiversación de las relaciones de hermandad y apoyo del pueblo cubano a la
lucha por la Independencia de Puerto Rico y como esta vinculación es parte de una
estrategia de represión, persecución que cocinan los Estados Unidos, para demonizar, etiquetar de
“terrorista” toda disidencia dentro del imperio en general y a los luchadores por nuestra independencia nacional. Pero eso lo analizaremos en otro escrito.
Ojo al pillo, se arrecia la intensificación de la represión e interesantemente, nos es casualidad, cuando en estos momentos que con nuevos bríos y energías renovadas avanza la Independencia para Puerto Rico.
[1]http://www.cubadebate.cu/noticias/2012/01/16/eduardo-galeano-quiero-ser-prohibido-como-el-pais-donde-estoy/
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