“…la independencia se conquista con las armas en la mano y la libertad es obra del Derecho;
independencia es sustracción de yugo; libertad es multiplicación de esfuerzos; el yugo se arroja en una brega más o menos larga; los esfuerzos que reclama la libertad son perpetuos.”
Eugenio María Hostos
Por Movimiento Ñin Negrón
Conmemoramos el 186 aniversario del Natalicio de Eugenio María de Hostos. Y en
estos tiempos donde el imperialismo estadounidense recrudece la agresión y la violencia
brutal y letal en Nuestra América en general y contra nuestra Hermana República
Bolivariana de Venezuela en específico, es fundamental reafirmar y con precisión honrar a
Hostos desde su esencia revolucionaria, caribeña y latinoamericana. Porque hay que firmemente señalar Hostos fue: ““Antillanista, federacionista, revolucionario; independentista; anticolonialista; antiesclavista; antianexionista; anti-imperialista, hijo de la patria de Borinquen, de Cuba y de Quisqueya; hijo de las Antillas,
Eugenio María de Hostos es una figura ejemplar. Hombre-idea que se trazó una ruta
rigurosa y dedicó esfuerzos extraordinarios a la causa de Puerto Rico y Cuba, y con fervor
especial, al proyecto soñado de una Confederación Antillana.[1]
No era soberanista en lo abstracto. Dedicó su vida con clará compromiso, con la visión precisa de que esta nación nuestra, Cuba y el Caribe era fundamentales en la culminación de la libertad de Nuestra América. Su visión Antillanista y Bolivariana guiaba su lucha, y por lo tanto nos debe guiar a nosotros y nosotras a culminar y concretar esa integración caribeña y americana. Y así afirmaba:
“Yo creo, tan firmemente como quiero, que la independencia de Cuba y Puerto Rico ha de
servir, debe servir, puede servir al porvenir de América Latina. Ha de servir, porque las
Antillas desempeñan en el plan natural de la geografía de la civilización el papel de
intermediarios del comercio y de la industria: el comercio que es actividad aplicada a las
necesidades, la industria es ciencia aplicada al bienestar de los hombres, y son conductores
de ideas, como lo son de elementos físicos de bienestar; transmisores de progresos
materiales. Debe servir, porque la independencia de las Antillas con complemento geológico del continente americano, complemento histórico de la vida americana, complemento político de los principios americanos, y tienen el deber, no ya el derecho, de sustraerse a toda acción perturbadora de la unidad geográfica, histórica y política de América.
Puede servir, porque la independencia de las Antillas no es otra cosa que la emancipación del trabajo, y por tanto, aumento de población, de producción de recursos físicos para la
civilización americana, no es otra cosa que la emancipación de los obstáculos materiales que hasta hoy ha tenido la comunicación entre una gran parte de América y aquellas islas, que son mediadoras naturales entre el viejo y el nuevo continente; no es otra cosas que
reconstrucción de todas las partes en el todo; no es otra cosa que continuación del
movimiento de las Antillas hacia el periodo necesario de su vida en que disponiendo de sí
mismas, contribuyan con toda la América Latina al porvenir esplendoroso de la nueva
civilización que labora en el Nuevo continente; no es otro cosa que aclamación de los
principios morales y políticos en que se funda la democracia americana, y por tanto,
definitiva dirección de toda la sociedad americana hacia fines propios, necesarios, con
naturales, independientes de los fines que dirigen la sociabilidad europea.
Ahora es fundamental deslindar con claridad que en estos tiempos de lucha y
liberación, Hostos claramente repudia la anexión de nuestra nación y los intentos
continuos y constantes del imperio estadounidense de anexar al Caribe… Diáfanamente
establecía que:
“Las Antillas tienen condiciones para la vida independiente, y quiero absolutamente
sustraerlas a la acción americana. Los otros creen que solo se trata de libertarlas y
liberarlos de la opresión de España., y conculca la lógica, la dignidad, y la justicia con tal
de conseguir su fin. Yo creo que la anexión sería la absorción, y que la absorción es un
hecho real, material, patente, tangible, numerable, que no solo consiste en el sucesivo
abandono de las islas por la raza nativa, sino en el inmediato triunfo económico de la raza
anexionada.” a la acción americana. Anexar a las Antillas sería indignidad y una torpeza y
son apóstatas de la patria suelo y de la patria libertad cuando venden los dolores de la
independencia por la felicidad de la anexión”
No existía duda alguna en el Educador de América que la definición e identificación del
Caribe era y es numen esencial de nuestra humanidad y construcción de nuestra identidad
como pueblos y caribeños y nos educaba afirmando que:
“Nacer bajo su égida, (la de los Estados Unidos) es nacer bajo su dependencia: a Cuba, a
las Antillas, a América, al porvenir de la civilización no conviene que Cuba y las Antillas
pasen al poder más positivo que habrá pronto en el mundo. A todos y a todo conviene que el noble archipiélago, haciéndose digno de su destino, sea fiel a la balanza, ni norte ni sud
americanos: antillanos sea esta nuestra divisa, y sea ese el propósito de nuestra lucha,
tanto de la de hoy por la Independencia, cuando la de mañana por la libertad ”
Y ya desde su militancia bravía Hostos nos planteaba la violencia real de la invasión y
ocupación ilegal de nuestra nación por los Estados Unidos. Nos alertaba que:
“Yo no creo digna de admiración a la fuerza bruta, ya la vera en la historia de cada dí, ya
me la presenten adornada, adulada y admirada en la historia escrita, pero creo digno de la
mayor atención, o del mayor cuidado el hecho manifiesto de que los norteamericanos
enviados a Puerto Rico y los norteamericanos del gobierno que los envía, están procediendo en Puerto Rico como fuerza bruta. ¿En qué dirección va encaminada esa fuerza bruta? En dirección del exterminio. Eso no es ni puede ser un propósito confeso: pero es una convicción inconfesa de los bárbaros que intentan desde el ejecutivo de la Federación popularizar la conquista, el imperialismo, que para absorber a Puerto Rico es necesario exterminarlo; y naturalmente, ven como hecho que concurre a su designio, que el hambre y la envidia exterminan a los puertorriqueños y dejan impasibles que hecho se consume.” Más su visión caribeña era culminada con una clara visión y compromiso con la integración de Nuestra América, con la visión bolivariana de la Patria Grande. Esa que pusilánimes y oportunistas, desde sus miedos pequeños burgueses desdeñan y traicionan, cursando la deslealtad y la invisibilización de una historia común de lucha y resistencia. Nos ilustraba Hostos pregonando que:
“En tanto que esto suceda, imperativamente os lo ordena la conciencia americana,
celebraciones de Ayacucho, no, no celebreis la victoria sacrosanta. Enlazados los pueblos
que ella creó definitivamente, encaminados unidos hacia el porvenir, tienen derecho,
separados, ¡no!” Aquella no fue la victoria de una u otra parcialidad del continente, fue la
victoria suprema de toda la América, y sólo cuando la política obedezca a la geografía, la
realidad a la necesidad, la consecuencia a la premisa, sólo entonces será lógico el sagrado
regocijo. Entonces el continente se llamará Colombia, en vez de no saber cómo llamarse; en vez de ser la patria peruanos, chilenos, argentinos, mexicanos, cada república independiente en sí misma, concurrirá con todas las demás al gobierno internacional de todas, y el poder exterior que no ha logrado crearla fuerza individual de cada una de las naciones constituidas, lo impondrá eficazmente la fuerza colectiva.”
La luz de las ideas que pregonaba Hostos, son albas que deben guiar la canción de lucha y
resistencia que renueve las acciones de lucha por la Independencia de Nuestra nación y por
la culminación de la integración caribeña y americana. Y aún en estos tiempos que se cierne y burdamente el imperio quiere sembrar desasosiego, somos, tenemos la capacidad de lucha y militancia como ingrediente fundamental de nuestra formación como pueblos… Así claramente nos los recalcaba Hostos cuando afirmaba:
“]No hay en todo el curso de la historia de la humanidad sociedades que hayan dado pruebas más evidentes de fuerza, de resistencia, y de vitalidad que las procedentes del coloniaje de la América Latina; y sin embargo no hay una sociedad más calumniada por la ignorancia y la maledicencia. Periodistas que de toso son dignos menos de guiar la opinión pública; viajeros sin conciencia y sin juicio científico, explotadores desengañados, vulgo imbécil que juzga de los pueblos y de los hombres por el mal que de ellos oye; curiosidad maligna que nunca aprende, sino que daña; orgullo ridículo que afecta desdén por todo lo que no tiene la sanción de la fuerza coercitiva; tales son los agentes del injusto descrédito de América Latina. ”
Por ello hoy, es necesario no caer en celebraciones que no enfaticen la dimensión
luchadora, libertaria de nuestro Eugenio María De Hostos. Y quienes conmemoran a Hostos y esconden, separan el inmenso compromiso con la Independencia Nacional, son simuladores y falseadores de la esencia fundamental de su gesta por la Libertad de Nuestra Nación, la concreción de la Confederación Antillana y otra dimensión oculta, su compromiso con el sueño Bolivariano de la Integración Americana. Por ello gritamos al unísono:
¡Sin caribe No hay América!
¡Hostos Presente hoy y siempre!
¡Por la Confederación Antillana!
¡Por la Integración de Nuestra América!
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