Por Reynaldo Morales

Ya Son ya 26 años de conspiraciones y ataques a la soberanía de Venezuela por parte de
Estados Unidos y sus cómplices. De todos esas amenazas la revolución ha salido victoriosa. Así que reducir la eficacia o la fortaleza de la revolución a un evento adverso no es justo ni correcto. Hay mucha frustración y muchas preguntas alrededor de la aparente indefensión del gobierno para impedir que secuestraron al presidente Nicolas Maduro Moros. Hay que esperar a que el gobierno provea la información correcta y precisa sin que exponga a otros u otras a atentados o ataques contra su vida o su libertad.
Yo, como cualquier otro que siguió las incidencias, quedé sorprendido por la escasa
respuesta del ejército venezolano. Se que estaban equipados con misiles tierra aire de
fabricación rusa que pueden ser transportados y operados por un solo hombre. Son
una pesadilla para la aviación y en especial para con los helicópteros que vuelan a
mucha más baja altura. En fin, son respuestas que tendremos que esperar para luego
opinar sobre lo que aconteció.
Aquí en Puerto Rico es hora de mostrar apoyo a nuestros hermanos venezolanos que
transitan una hora de dolor y de coraje. Ya ha trascendido que son al menos de 40
muertos (entre civiles y soldados) y hay otros tantos heridos. El pueblo está en la calle
defendiendo su espacio vital. El operativo que resultó efectivo en secuestrar a Maduro
y su esposa Cilia Flores, pudo haber fracasado y solo contentarse con acertar ataques
a los cuarteles y los puestos antiaéreos del gobierno. El que esta canallada sea un fracaso en sus ambiciones políticas dependerá grandemente en la denuncia de su ilegalidad y de su inmoralidad.

Será compromiso para quienes se pronuncien tímidamente contra ella, el hacer público
su deseo de ver que se ponga en libertad a la pareja secuestrada y no meramente
asumir una pose moral, como quien difiere por un asunto de estilo. Digo, eso de que estoy en contra de la agresión a Venezuela, pero Maduro es un dictador que se “robo las elecciones” o que es un “terrorista y/o narcotraficante”, hacen de Poncio Pilatos un defensor de los derechos humanos. Pilatos por lo menos dijo que “no veo culpa en este hombre”. Si se está en contra de la agresión al gobierno de Venezuela, se debe respetar a su presidente, porque ese secuestro viola el derecho internacional. Cuando se procesó a Juan Orlando Hernández, expresidente de Honduras, se esperó a que dejara de ser presidente y se solicitó la extradición. Esos que condenan a Maduro con la mera acusación, fíjense en la diferencia del trato y piensen en lo hipócrita de esas acusaciones porque el presidente Trump y sus
muchachos dejaron en libertad a ese otro presidente convicto de narcotráfico.
Por cierto, ¿alguien sabe porque Cilia Flores, de quien no tenemos ni una foto, fue
secuestrada?
Fíjense que el presidente Trump, en la primera conferencia de prensa el día de ayer, no
avaló que la Señora María Corina Machado reemplace al presidente Maduro, por
carecer de “apoyo y de respeto” de todos los sectores de Venezuela. De Edmundo el
borrachito ni hablar. Así, que las demás expresiones sobre quien o quienes serán sus
encargados en Venezuela carecen de certeza.
Como la vicepresidenta Delcy Rodríguez ha quedado encargada del gobierno mediante
sentencia del Tribunal Supremo de Venezuela, por no haber ausencia absoluta ni
temporal del cargo de presidente, quedan hechas trizas las expresiones arrogantes del
gobierno de Donal Trump sobre quien va a gobernar esa nación. Por lo tanto, el
presidente es Nicolas Maduro y continua en su cargo donde quiera que se encuentre.
Nadie les va a allanar el camino para que sea procesado criminalmente como cualquier
otro ciudadano por un gobierno que desconozca su cargo. Hace mucho tiempo que
Estados Unidos trata de desconocer la legitimidad de la elección de Nicolas Maduro y
ellos saben que no se puede procesar a un presidente sin violar el derecho
internacional que está fundamentado en respeto a la soberanía de los pueblos. Queda
mucha Venezuela y mucha revolución.
Cabe señalar que en Puerto Rico temieron que fuéramos blanco de ataques desde
Venezuela y tomaron precauciones en el Aeropuerto Internacional de Isla Verde. No
meramente utilizan nuestro suelo sin nuestro consentimiento, sino que también nos
exponen a ser víctimas de las respuestas de los que ellos agredan. Ellos emplazan
parte de sus operaciones militares en áreas de poblaciones civiles, como el área metro
de San Juan-Carolina y la de Aguadilla. Pero los independentistas sabemos que el
coloniaje, que es un hecho proscrito por el derecho internacional, les ha dado patente
de corso y aquí utilizan a esos inquilinos de la Fortaleza y al que le permiten residir en
Washington y pasearse por el Congreso, para que les den permiso. Por eso a nosotros
no nos sorprende ni nos ilusionamos con su cierre de bases donde no se
entregan las tierras incondicionalmente.
Por eso incondicionalmente exigimos la independencia y nos solidarizamos con Venezuela.
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