Sobre la Declaración de los Derechos Humanos y Puerto Rico

«La sujeción de pueblos a una subyugación […] constituye una denegación de los
derechos humanos fundamentales…» y «Para nosotros, no son palabras huecas o
retóricas despojadas de contenido práctico» 
Filiberto Ojeda Ríos

El 10 de diciembre de 1948 la asamblea general de las naciones unidas proclamó la Declaración Universal de los Derechos Humanos. En la nación boricua, invadida y ocupada
desde el 1898 por el imperio estadounidense, su régimen colonial violento y letal, es la completa negación de la aplicación, de la validez, de esta declaración de los derechos
humanos de un pueblo, negados por el despótico y tirano régimen de usurpación estadounidense sobre nuestro pueblo. Por lo tanto si se ha de honrar la aplicación y la
posibilidad de que este acuerdo universal de la dignidad del ser humano, es insoslayable es requisito fundamental que se acabe, se derroque el régimen colonial en Puerto Rico que solo es posible desde la independencia nacional.

Es espurrió abogar por la implementación de los derechos humanos en nuestra nación
bajo el régimen colonial si no se aboga, pregona y asocia ese justo reclamo con el fin del
colonialismo en Puerto Rico, la expulsión total y real de toda intervención extranjera estadounidense, y la erradicación de las políticas de opresión, violencia económica-política-policial-judicial-financiera-militar, en las que se erige el colonialismo en Boriken.

Y la claridad de esa indisoluble integración de la Independencia y el ejercicio pleno
de la soberanía política que solo es posible con la misma, que nuestro Padre de la Matria,
Ramón Emeterio Betances gestó su gloriosa lucha por la independencia proclamó los Los
«Diez Mandamientos de los Hombres Libres», en 1867, como la agenda fundamental que
guiaba la lucha por la independencia y ciertamente la implementación de la nación libre que sabía nos merecíamos como boricuas. Este manifiesto político y social que exige derechos fundamentales para Puerto Rico, incluyendo la abolición de la esclavitud, libertad de culto, prensa, palabra, comercio, reunión, voto para impuestos, posesión de armas, inviolabilidad del ciudadano y elección de autoridades, sirviendo como base para la lucha por la soberanía.
Los diez mandamientos, son:

1. Abolición de la esclavitud.
2. Derecho a votar todas las imposiciones (impuestos).
3. Libertad de culto.
4. Libertad de la palabra.
5. Libertad de imprenta.
6. Libertad de comercio.

7. Derecho de reunión.
8. Derecho de poseer armas.
9. Inviolabilidad del ciudadano.
10. Derecho de elegir nuestras autoridades

Por ello es fundamental que exijamos la aplicación de la carta de derechos humanos
en nuestra nación, pero afirmando con claridad u precisión que el primer derecho humano
fundamental es la abolición de la esclavitud colonial, el fin de la negación de la nacionalidad boricua y el cese de la usurpación del ejercicio natural, inalienable e irrenunciable del pueblo puertorriqueño a determinar por si mismo, desde sus posibilidades y capacidades, todos los poderes esenciales para construir una nación justa y digna para toda su gente. EL FIN DE LA OCUPACIÓN ILEGAL, LA SALIDA DE TODAS LAS INSTITUCIONES EXTRANJERAS E IMPERIALES DE NUESTRO SUELO; EL FIN DE LA EXPLOTACIÓN ECONÓMICA-FINANCIERA; EL FIN DE LA PERSECUCIÓN POLÍTICA Y LA OPRESIÓN JUDICIAL-POLICIAL-MILITAR, SON NECESARIAS E INSOSLAYABLES DEL CUMPLIMIENTO DE LA CARTA DE DERECHOS HUMANOS EN NUESTRA NACIÓN BORINCANA. 

Desde el Movimiento de Liberación Nacional, nos reafirmamos en el compromiso cabal
de continuar la lucha por la independencia nacional que es la prioridad absoluta que debe
guiar toda lucha social-política-ambiental-comunal bajo la colonia. La libertad es un derecho fundamental que permite a un pueblo liberarse de la opresión imperialista y construir su propio destino, siendo la independencia nacional y la justicia social el dos caras de la misma moneda para lograr alcanzar y concretar la construcción de una nación que dignifique y ofrezca la posibilidad a todas y todos los boricuas de tener lo necesario para una vida digna, productiva, que refleje las capacidades de creación y solidaridad de todas y todos los boricuas y que ofrenda su aportación como nación libre para concretar , primeramente la integración caribeña desde la dignidad y la solidaridad y la integración continental con Nuestra América, desde la justicia y el respeto a la diversidad de nuestros pueblos. Por la Independencia de Puerto Rico en respeto y exigencia del cumplimiento de la Carta Universal de los Derechos Humanos.

Exijamos el fin del colonialismo en el Caribe y en Nuestra América y en el mundo para dar
verdadera validez a la aplicación de los derechos humanos a todas y todos…sin dignidad, sin libertad, bajo el colonialismo y el imperialismo, los derechos humanos es un documento hueco, sin sentido. Luchemos por el fin del colonialismo y el imperialismo.


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