La embrolla

Por Reynaldo Morales

Embrollar es, según el diccionario de la Lengua Española, confundir, enredar, liar,
entorpecer, enmarañar etcétera. En Puerto Rico tiene una connotación adicional y es
estar endeudado más allá de su capacidad de pago. Se usa hasta un término peyorativo (de desprecio); embrollón. Mi madre le decía estar “empatao’ hasta la serreta”. ¿A cuánto asciende la deuda privada en Puerto Rico? ¿Cuál es la deuda per cápita (por cabeza)? ¿Quiénes son los más que deben? ¿Cuántos se han ido a la quiebra en los últimos 20 años? Hay muchas preguntas sobre el tema de la deuda que
debieran ser contestadas, pero debe ser muy peligrosa la contestación. ¿Es solo el
gobierno quien tiene problemas de deuda?

“No sólo es el dinero lo que hace posible la deuda: el dinero y la deuda aparecen en
escena exactamente al mismo tiempo. Algunos de los primeros documentos escritos
que han llegado hasta nosotros son tablillas mesopotámicas en las que se registran
créditos y débitos, raciones emitidas por los templos, dinero adeudado por el alquiler de
las tierras de los templos, el valor de cada uno especificado con precisión en grano y
plata.” Debt: The First 5000 Years, por David Graeber. A la obra de este antropólogo se
debe añadir la obra extensa del economista Michael Hudson, sobre este tema. Son
extraordinariamente importantes para comprender porque no se discute el tema de la
deuda y lo que implica para la mayoría de nosotros en la actualidad. Por eso voy a
darles unas notas breves.

Mi hija se sorprendió al escuchar en un video reportaje que las propiedades en Nevada
alrededor de las Vegas experimentaron una baja en precio del 47%, es decir, que una
casa que originalmente se vendía por 430 mil ahora se vende por 235 mil. Me preguntó
que puede hacer una persona que compró esa casa que ahora vale casi la mitad. Le
dije que su mejor opción es seguir pagando porque no tiene alternativa. No existe la
condonación de deuda y debe rezar porque aumente el valor de esas propiedades.
Ese mismo problema se sigue extendiendo por todo los estados y también en la
colonia. ¿Recuerdan el incentivo legislativo para rescatar a las inmobiliarias que se
quedaron sin compradores después de la crisis 2008, donde le daban $25,000? Claro,
a los compradores para que se dieran al vendedor porque son bien ingeniosos. Todavía
el problema persiste, aunque no den el “incentivo”. Bueno, la idea es que los bancos
tengan negocio y la mayoría se enganche una deuda.

En ese corral del consumo están unos pocos que se benefician desmedidamente y el
resto se perjudican totalmente. El capital financiero ha penetrado todos los órdenes de
nuestra vida y nos asfixia mediante el endeudamiento a través del consumo a crédito.
La mayoría de los grandes negocios quieren que consumas a crédito. Té ofrecen tarjetas con ofertas introductorias de descuento en tu primera compra y que acumules
puntos para obtener créditos en el consumo futuro. La seducción a través del crédito se
promueve con la propagación de ideas con una lógica simplista como eso de que “el
que no se embrolla no nunca tiene nada”. La idea de “los cómodos pagos”, “la casa de
tus sueños” “la última la paga el diablo”, “viaje ahora y pague después” o “eso se
resuelve con un tarjetazo”, son expresiones comunes que escuchamos a diario.
Para el marxista bisoño lo único que ve en la lucha de clases es la apropiación de la
plusvalía del obrero asalariado por parte del patrono (dueños de los medios de
producción). No alcanza a ver como mediante el consumo (en un mercado
secuestrado) el rentismo financiero también se apropia del salario devengado y del
ingreso futuro. El asalariado tiene las finanzas en precario y por eso es difícil de
convocar a la lucha organizada, a la huelga o una pequeña protesta. Él trata de
subsistir para pagar. Añádale que en la colonia el imperio subsidia el consumo de las
clases más pobres, pero permanecen viviendo en precario y solo aspiran a consumir
como los sectores medios que solo aparentan estar mejor. Vivimos en una sociedad
neofeudal que es como decir un capitalismo disfuncional retro.

En las constituciones creadas por los estados burgueses (capitalistas) mediante las
democracias liberales representativas, se instituyó una normativa para crear una
diferencia con la sociedad feudal o antigua. Se prohibió la esclavitud y la servidumbre
involuntaria y por eso ya no se puede encarcelar por deudas. Esa era la fuente principal
del Señor feudal de obtener riquezas del trabajo humano sin mayores costos porque
estos hasta se debían suplir su propio sustento. Esto último se parece a cierto discurso
neoliberal. La servidumbre involuntaria se creó desde la antigüedad como medio de
satisfacer las deudas con el templo, el palacio o el mercader (el que fiaba o prestaba).
Si vuelven a la cita de David Graeber verán que la deuda y el dinero aparecen
simultáneamente en la historia. Nótese que la existencia de evidencia arqueológica
sobre las precisiones de la contabilidad en tabletas con cuentas precisas.

La obra de Graeber y Hudson son importantes para entender cómo se ha utilizado el
crédito y el dinero para forjar una historia de desarrollo humano que esconde el feo
papel de la deuda en su pasado y que la invisibiliza en el presente. ¿Quién protege hoy
al endeudado del enorme poder que tiene la clase acreedora (banqueros)? Deben
saber que desde la antigua Babilonia hasta Julio César se condonaban las deudas,
principalmente las del palacio (gobierno). No porque les diera pena sino para revitalizar
la economía y evitar las migraciones. Como en esos tiempos se pagaba con todo
incluido esposa e hijos, era preciso retener dentro de la comarca a la población y se
concibieron normas para proteger a la viuda y los huérfanos como lo hizo Hammurabi.
Hasta mandamientos que prohíben codiciar “la mujer de tu prójimo”. Además, el
antiguo Padre Nuestro pedía perdonar “nuestras deudas”.

Hoy Puerto Rico se hunde en el descalabro de una deuda colonial odiosa e impagable
porque existe, como cualquier otra colonia de cualquier otro imperio, como medio de
expandir el crecimiento del capital de sus grandes corporaciones y monopolios. Es
evidencia palmaria de cuanto nos ha costado esta explotación los 8 millones de
puertorriqueños desplazados por la asfixia colonial que hoy viven en los Estados
Unidos. Por eso en Washington hoy se pelean los puestos dentro de la agencia de
cobro de Promesa para administrar los bienes de la colonia. Trump botó 6 miembros de
la Junta de Descontrol Fiscal para nombrar los suyos. Eso va a tirar por la borda
algunos acuerdos para darle de comer a sus socios de los fondos buitres. Que se
prepare la jueza de los Clinton que puede ser la próxima.

La periodista de negocios de El Nuevo Día, Joanisabel González, nos dice sobre
Promesa que “El estatuto es –sobre todo- un conjunto de disposiciones para modificar
obligaciones financieras y procurar cumplimientos fiscales necesarios a los mercados
de capital.” Además, nos dice “Olvídese de que la JSF debe procurar el desarrollo
económico de la isla o debe meter a la cárcel a los corruptos.” Véase la nota en el
medio del 08/14/2025. Digo, nos da la razón a los que siempre lo dijimos, pero no
concurro con ella en el supuesto de que en la república hubiese sido lo mismo.
Claro, se habla de la deuda pública como si fuese la única que importa. No se habla de
como el encarecimiento de la vida nos empuja hacia la pobreza y al endeudamiento. En
otra nota nos alertaba la página de negocios del mismo periódico sobre el costo de vida
y nos decía que Puerto Rico estaba en el puesto número 13 de las jurisdicciones con
alimentos más costosos entre 282 jurisdicciones estudiadas en Estados Unidos. Que
somos la quinta en costo por Kilovatio/hora. Si a eso le sumamos el ingreso per cápita
de $26,793.00 para el 2023. Vemos que los menos que tienen pagan más porque en
Estados Unidos el ingreso promedio ronda los 44 mil dólares y el per cápita está en los
80 mil.

Hoy sabemos por fuentes no puertorriqueñas (NY Fed. Reserve Bank) que nuestra
deuda privada personal y corporativa con la banca asciende a 30 billones hasta a
principios de 2024. De esos, 12 mil millones corresponden a préstamos personales por hipotecas, préstamos personales y tarjetas de crédito. Las corporativas suman 18 billones. Las quiebras de los últimos 20 años suman 120 mil las personales y 1,500 las de negocios.
Para mayor preocupación deben saber que no hay una fuente local que recoja estos
datos y los que les doy son de fuentes federales no consolidadas sobre la materia.
¿Porque no preguntan cuánto se debe por concepto de multas a conductores o
vehículos, a Acueductos, a Hacienda, al Fondo Del Seguro del Estado o cuánto le
deben a LUMA los hogares, municipios y negocios? ¿Cuántos reciben subsidios para el
pago? ¿Porque no se habla de la insolvencia hasta para pagar por gastos médicos, de
farmacia o vehículos? De modo que no sabemos cuál es la deuda privada total pero la
pública la llevan al dedillo.

Hoy debiéramos saber a cuantos le han embargado sus casas, negocios y autos. Es
práctica común el embargo a personas privadas y por eso es bueno saber quién ofreció
los bienes públicos en garantía de préstamos que beneficiaron a Wall Street y a los
parásitos coloniales a quienes hoy debemos pagarle el dinero del que no nos tocó un
centavo y mucho menos consentir que fuesen nuestras instituciones como la
Universidad las que se ofrecieran en garantía o en ventas para el pago.

Por eso invito a todos los que de una manera u otra simpatizan con la independencia a
la marcha del 31 de agosto desde el lado sur del Capitolio para ir a son de plena hasta
la corte de quiebras al lado de plaza Dársenas frente a la bahía. Para desde ahí
repudiar la embrolla del gobierno y la de todos los puertorriqueños y exigir nuestra
independencia y desde ahí construir un país para nuestro beneficio y no para saciar el
apetito voraz de los capitales del imperio. Sabemos de quién es esta isla, pero ya es
hora de nosotros decidir qué es lo que se va a hacer en Puerto Rico. ¿Verdad Concho?


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