Carlos R. Alicea Negrón
“…Quince años antes llegó a nuestras playas un Comisario Regio. Traía la encomienda de la
Corona de España de dirigir desde San Juan la campaña imperial contra los Libertadores
de Venezuela. Al encopetado personaje se le ocurrió la mala idea de usar las milicias
puertorriqueñas como parte de la tropa invasora de nuestra hermana nación. Bastó que
corriera el rumor de su proyecto para que en pasquín famoso el pueblo puertorriqueño le
hiciera saber que “no sufrirá jamás que se saque a un solo miliciano para llevarlo a pelear
contra sus hermanos caraqueños”. Y los ánimos se caldearon de tal modo que el Comisario
Regio no solamente hubo de desistir de su proyecto sino que además vióse obligado, para
calmar los ánimos, a poner en libertad a tres diputados venezolanos que se hallaban
presos en El Morro. El pueblo estaba ya en la resistencia. E igualmente, en 1864, los
puertorriqueños resistieron la orden regia movilizándolos para pelear contra Santo
Domingo.” Juan Antonio Corretjer

Hace dos semanas, el 25 de julio del 2025, estuvimos en Caracas una delegación de
ALBA Movimientos Puerto Rico, en La Cumbre de los Pueblos por la Paz y Contra la
Guerra, en la ciudad de Caracas. En una muestra de la hermandad entre las naciones que
aspiran a forjar un mundo guiado por la justicia, la dignidad, la libertad y la paz.
El cierre de esta cumbre la realizó el Presidente de la Asamblea Nacional de
Venezuela, Camarada Jorge Rodríguez. En su alocución, el Presidente de la Asamblea
honró a su padre, un revolucionario, apresado y torturado por las fuerzas de represión de
Venezuela en aquel tiempo, un 25 de julio de 1976. Fuerzas del estado que estaban al
servicio de las oligarquías y complicidad con el imperio estadounidense con
su esquema de saquear a Venezuela de la riqueza generada por sus trabajadores y
trabajadoras.
De la misma forma, un 25 de julio de dos años más tarde, fuerzas represivas y
opresoras en la colonia de Puerto Rico, al servicio de las oligarquías y
complicidad con el imperio estadounidense y su esquema de saquear a Boriquén, de la
riqueza generada por sus trabajadores y trabajadoras, torturaron ejecutaron a los
Combatientes de la Matria: Arnaldo Darío Rosado y Carlos Soto Ariví.
Y así es claro que la vida es causalidad no casualidad. Estar aquí en respaldo a la
convocatoria de la República Bolivariana de Venezuela, es un deber y una responsabilidad
que ahonda la hermandad histórica de dos naciones de Nuestra América.
Hermandad que nace desde la historia compartida por Juan Antonio Corretjer y que citamos en esta reflexión, pasando por la heróica gesta revolucionaria de Maria Mercedes de Barbudo, en sus apoyo incondicional para la gesta de Simón Bolívar, y la ofrenda de amor del puertorriqueño Antonio Valero de Bernabe y Pacheco, general de Simón Bolívar en las guerras por la independencia de Nuestra América.
Conmemorar de la misma manera las acciones del Revolucionario Padre del
presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela y de los dos jóvenes combatientes
boricuas en el Cerro Maravilla, acciones de valor y sacrificio, por sus naciones, inspira y
fecunda la energía y el compromiso inclaudicable que asumimos, para derrocar al imperio
y al capitalismo, necesarios para poder alcanzar una paz, eterna, verdadera.
Guiados por esa energía de solidaridad, esperanza, militancia en la Nación
Venezolana, conmemoramos la rica historia de lucha, liberación de nuestros pueblos , el
venezolano y boricua, reafirmamos el compromiso inquebrantable de defender la
revolución bolivariana y de nunca claudicar la lucha por la Independencia Nacional de
nuestra nación borincana.
¡Jorge Antonio Rodríguez Presente!
¡VIVA LA REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA!
¡Carlos Soto Arriví Presente!
¡Arnaldo Dario Rosado Presente!
¡VIVA PUERTO RICO LIBRE!
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