Por Reynaldo Morales

He estado siguiendo el escenario internacional y las repercusiones que tiene en nuestras vidas el conflicto en Europa. Si bien cualquiera puede pensar que no tiene que preocuparse porque la guerra es por allá y nosotros estamos por acá, no todos estaríamos de acuerdo. Es más, puede ser que estemos participando de ese conflicto sin saberlo. A eso me voy a referir en este escrito y además hablaré del contexto y las posibles rutas que tome la historia de aquí en adelante.
Ya no podemos hablar de conflictos armados en el sentido clásico de guerras exclusivamente hechas mediante el uso de armas de fuego operadas por ejércitos. Los ejércitos aún tienen espacio para esas actividades que son sumamente devastadoras. El soldado en uniforme es cada vez más un objetivo fácil de eliminar a distancia. Los llamados vehículos blindados son, cada vez más, menos decisivos y seguros para ejecutar operaciones. Los nuevos instrumentos de guerra hacen del armamento liviano una amenaza para los blindados; ya sean tanques, lanzacohetes, piezas de artillería y transporte de tropas. Franco tiradores con rifles de largo alcance y precisión, armas antitanques manejadas por soldados y uso de drones con mando a distancia son algunos de los nuevos elementos que definen el campo de batalla. Lo más eficaz son los nuevos misiles hipersónicos de alta precisión y largo alcance. Pueden ser inclusive armados con ojivas nucleares. Su alta velocidad sumado al hecho que pueden maniobrar defensivamente los hace casi imposible de detener como admite el presidente Biden. También están los frentes de comunicación y de economías jugando un rol importante.
En materia de armamento, Rusia debe tener ventaja en ese escenario y, aun cuando opera a medio pocillo (dicho en boricua) y aun así debe prevalecer en sus objetivos de desmilitarizar y desnazificar a Ucrania. Es evidente que el reconocimiento de las nuevas repúblicas del Donbás, por parte de Rusia, mueve las fronteras dentro de Ucrania. Por lo demás, solo resta por saber si se lanzarán sobre Odessa para dejar sin salida al mar a Ucrania. Toda esa zona, que fue una vez llamada la Nueva Rusia (Novorossiya) y sus pobladores son más afines con los rusos que con los nazis Uncranianos. Ya les había dejado claro que Rusia estaba confrontada con una situación difícil y escogió tener un conflicto en Ucrania y no en suelo ruso. Como bien señala el politólogo Atilio Borón, la Rand Corporation, un “Think Tank” del Departamento de la Defensa norteamericana había anticipado este escenario desde el 2019. La decisión de Rusia fue precipitada pero no improvisada. Basta con señalar que la mitad de sus reservas estaban en bancos europeos y norteamericanos y no hubo tiempo para protegerlos. De modo que no se puede decir que se trata de un plan preconcebido por Putin como se pregona desde el comienzo. Por otro lado, todo esto lo había adelantado el Profesor de Política John Mearsheimer, de la Universidad de Chicago, cuyas entrevistas y conferencias son de lo más difundido y visto en las redes sobre este tema.
Algo que se escapa a muchos analistas es el rol de los medios y las estrategias de guerra hibrida del Pentágono y la OTAN (este último apéndice del primero). El politólogo Thierry Meyssant destaca en un artículo reciente el rol de la guerra cognitiva (véase artículo Propaganda de guerra bajo una nueva forma, Publicado en La Red Voltaire) donde se va más allá de la “fake news” y se intenta utilizar a cada persona como un arma. Se trata de un nuevo campo de batalla para sesgar la información y promover el discurso único detrás de pretextos como el de eliminar la desinformación y la propaganda, que incluye todo lo que vaya contra el discurso del oficialismo. Pero estos son mecanismos y se necesita, más allá de ver los medios artificiosos que se utilizan, comprender para que se usan. ¿Cuál es el objetivo que se persigue? Aquí muchos ya coinciden en la ruptura del mundo en dos grandes áreas, aunque no se explique en los mismos términos. Para unos es la vuelta a la guerra fría, para otros la caída del dólar con la formación de nuevos bloques financieros y para otros es la consolidación del mundo multipolar.
De nuevo, busco la razón material que impulsa los acontecimientos. Mis lecturas de Pepe Escobar y Michael Hudson, uno periodista y el otro economista, ambos de calibre excepcional en materia económica y geopolítica me sirven de fuente de información valiosa. De Michael Hudson, en su página de internet leí el último artículo que no tiene pérdida. Para aquellos de ustedes que no mastican inglés les aconsejo que lo copien y lo traduzcan con el traductor de Google. Se titula “The Dollar Devours the Euro”. En su artículo se resume la lucha de lo que él llama el industrialismo socialista contra el capitalismo financiero liberal. Ahí traza una explicación de cuál es el propósito de las políticas de relaciones exteriores de Estados Unidos y como estás se atan un plan con un propósito definido y no meramente una torpeza de un caculo chocando con la bombilla. Van por todo, total dominio de los mercados empezando por Europa y finalmente por arrinconar a sus dos grandes adversarios, Rusia y China. Rusia como el más débil de los dos y, por lo tanto, el que se debe derribar primero para poder liquidar a China. Una vez arrinconados los demás caerán por el peso insoportable de la economía norteamericana y sus armas financieras. Claro, con la boca es un mamey, pero tienen la ventaja de tener el dólar establecido como la moneda del intercambio mundial.
De otra parte, Pepe nos trae una entrevista, en el Portal The Cradle, donde entrevista al artífice del contragolpe ruso-chino, para destruir esos planes, Sergey Glasyev. Este es un economista que ya venía trabajando en la idea de conformar un nuevo orden económico financiero fuera del dólar, el euro, la libra esterlina y el yen. El propone una moneda de intercambio sintética en la cual ya venía trabajando dentro del bloque Euroasiático en el foro de Astana. Esta moneda se utilizará para el intercambio solamente y su valor será determinado por diversos factores como la fortaleza y tamaño de las economías, sus monedas, así como la de algunos rubros de intercambio de los más importantes dentro del sistema comercial como metales preciosos o de recursos de necesidad estratégica. Más aún, propone el impago de las obligaciones en otras monedas para los miembros que se unan al bloque. Dejar plantados a los bancos gringos no es fácil, pero ellos se lo buscaron al robarse los fondos de otros países que confiaron en sus instituciones financieras. Incautarse, sin autorización del Consejo de Seguridad de la ONU, de los fondos de otros países, y de persona privadas, es un vulgar atraco y todavía hay quien aplaude sin pensar en las consecuencias de esos actos facinerosos.
Los tres últimos artículos de Pepe describen la respuesta euroasiática a la confrontación del norte global con lo que él llama el sur global. Son de extraordinario valor por lo amplio de su conocimiento sobre los países asiáticos y europeos. Estos acontecimientos merecen que se sigan de cerca porque sus repercusiones ya las sentimos en la colonia. Se avecinan más problemas de abastecimiento y de inflación que auguran tiempos difíciles. Es aquí donde se debe dejar ver bien claro que la independencia es la liberación de estas “sanciones económicas” (las leyes de atadura colonial del ELA y las leyes federales) impuestas por el congreso norteamericano desde 1898 al presente. Es un crimen de lesa humanidad permitir que la economía puertorriqueña se abra a la de Estados Unidos al amparo de su cláusula de libre comercio. Es enfrentar rivales fuera de categorías como las grandes ligas contra las pequeñas ligas. No importa cuánto usted entusiasme en la esquina un peso mosca este no tendrá mucha oportunidad frente al campeón mundial de los pesados.
No debe quedar duda que el coloniaje se sostiene mediante la imposición de sus leyes que procuran ventajas para sus capitales metropolitanos y la dependencia económica de sus colonias. Tómese el caso de la explotación mediante la protección de sus farmacéuticas por la FDA para garantizarles un mercado cautivo. Si nosotros tuviésemos acceso al mercado internacional de medicinas, pudiéramos comprar esos mismos medicamentos mucho más baratos porque ellos fuera de sus fronteras se ven obligados a competir y no estaríamos limitados ni sometidos a ese bandidaje de la salud. Lo mismo pasa en todos los otros renglones donde no nos dejan beneficiarnos del libre flujo de bienes y de la participación en otros mercados. Tómese el mercado del entretenimiento y pasa lo mismo con las leyes de comunicaciones y su FCC. El espacio radioeléctrico funciona en beneficio de sus grandes corporaciones.
En la agricultura, la industria manufacturera y el sector comercial tienen esa desventaja de estar hechos a su medida para beneficiar sus grandes intereses económicos en detrimento de nuestros pequeños y medianos empresarios. En momentos donde el abastecimiento de alimentos está en zozobra nosotros seremos, una vez más, otra catástrofe humanitaria. Mientras, el enanismo político local se conforma con victorias pendejas en lo ambiental y en arrancarle migajas a la tiranía de la Junta colonial.
Además, la tiranía de los monopolios de servicios y el capital financiero no tienen frenos para su ambición desmedida sino vean como esa empresa eléctrica se traga el bolsillo de los consumidores en aumento tras aumento. El sector de bienes y raíces destruye el mercado de vivienda en materia de renta y venta de propiedades, que se dirige hacia los empresarios que son evasores contributivos norteamericanos y hasta quizás europeos bajo las leyes 20 y 22 que permite la creación de un paraíso fiscal. A estos les imponen el requisito de adquirir vivienda local y esos extranjeros nos despojan de nuestra tierra y hacen inaccesibles los precios de las casas y las rentas con propiedades adquiridas con precio de más de un millón de dólares. Estos factores hacen imposible tener vivienda en la colonia y llevan a muchos a migrar hacia la metrópoli.
No hay de otra, la independencia es la solución. Como para poder vencer al enemigo, David necesito de la distancia para estar fuera del radio de la espada de Goliat y de la onda para lanzar al suelo a su rival. ¡Patria libre y socialista, Viviremos y Venceremos!
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