¿El 16 o el 24 de febrero?

Por Reynaldo Morales

Desde el comienzo del conflicto en Ucrania se repite por todos los medios la misma acusación desde el 24 de febrero del corriente. Que se trata de una invasión de Rusia sin motivo ni justificación contra el pueblo de Ucrania como lo han repetido voceros desde Washington a Bruselas. Así que no hay manera de explicar o exponer porque Rusia “invade” a Ucrania sin ser calificado de pro ruso, traidor, comunista y defensor de lo indefendible. Mientras Rusia sostiene que se trata de una operación especial para “desmilitarizar y desnazificar a Ucrania” desde el comienzo. No es cinismo ni semántica sino tratar de cumplir con el derecho de guerra.

En la izquierda abundan los pacifistas por lo que estos también se sumaron al concierto de los que condenan a los rusos. No parece que se pueda entender que todo fenómeno puede tener causa. Desde el viejo Aristóteles hasta el día de hoy se practica por unos cuantos eso de analizar las causas de los fenómenos que ocurren ante nuestros ojos. Porque la verdad es que no hay tal cosa como hechos que ocurren “sin motivos ni justificación”. Tan es así, que los que gritaban lo primero, se apresuraron para dar ellos la explicación y asegurarse que el otro no pudiese ser escuchado al punto que le cerraron todos los espacios de comunicación e invitaron a no dar ninguna credibilidad a lo que los rusos y sus defensores dijeran sobre el asunto.

El problema para muchos es que aceptan, sin cuestionar si esto que pregonan es verdad o no. Me refiero a la premisa de que Rusia atacó primero. No han considerado si es posible que quien primero atacó fue Ucrania. Aquí los medios juegan un papel importante en occidente. En los días previos al 24 de febrero, allá para el 16 del mismo mes, se inició una ofensiva por parte de Ucrania contra las repúblicas autoproclamadas de Luhansk y Donetsk. Estos eran objeto del acuerdo de Minsk, pero no se habían cumplido los acuerdos y ni siquiera el cese al fuego. Por el contrario, el gobierno de Ucrania, luego de amasar un gran contingente militar de más de 100,000 tropas armadas y fuertemente equipadas y entrenadas, se dispusieron a lanzar una ofensiva a gran escala para acabar con los separatistas al mismo tiempo que las tropas rusas se retiraban de la frontera. Comenzó a darse un rápido desplazamiento de refugiados de esa región hacia Rusia por causa del ataque de Ucrania.

Estos eventos fueron ampliamente difundidos en Rusia y el Oriente asiático, pero no así en occidente. Los líderes de estas nuevas repúblicas secesionistas acuden a Rusia para que las reconozca de una vez. La Duma (parlamento) rusa recoge el pedido y aprueba la resolución y el 21 de febrero el presidente ruso Vladimir Putin firma el reconocimiento de ambas repúblicas junto con el territorio que le asigna como límites sus constituciones. En ese momento queda claro que las tropas del gobierno de Ucrania están invadiendo el territorio de las nuevas repúblicas. Aun cuando no fuese aceptado por los miembros del Consejo de Seguridad de la ONU, esto no impide que Rusia pueda hacer el reconocimiento, y de nuevo, la OTAN sentó el precedente en Kosovo. Es por aquí que hace su entrada el artículo 51 sobre la legítima defensa de la carta de las Naciones Unidas.

De nuevo debemos repasar las implicaciones del reconocimiento de la soberanía de un territorio bajo el derecho internacional y las interpretaciones que le han dado a legítima defensa del artículo 51. El periódico El Diario, de España, lo reporta así; “En los tratados con los líderes separatistas, las partes se comprometen a defenderse mutuamente y firman acuerdos sobre cooperación militar. La agencia recoge que Alexander Borodai, miembro del Parlamento ruso y exlíder político de Donetsk, dijo el mes pasado que los separatistas buscarían entonces la ayuda de Rusia para hacerse con el control de las partes de las regiones de Donetsk y Lugansk que aún están bajo el control de las fuerzas ucranianas.”  Vea El Diario.es, reportaje de Icíar Gutiérrez, Qué es el Donbás y qué ha pasado hasta ahora, 02/22/2022.

Ya les había adelantado en mi artículo anterior que bajo este artículo 51, se puede intervenir contra otro país inclusive bajo el pretexto de prevenir una agresión inminente. Yo solo les doy un ejemplo para ahorrarme una explicación muy extensa. El gobierno de Israel ocupa y mantiene al pueblo palestino desde 1967, bajo ataques constantes en campos de concentración a cielo abierto, y todo ello bajo el artículo 51 invocando el derecho a la legítima defensa. Ustedes abran oído una y otra vez al gobierno norteamericano reconocer públicamente que Israel tiene derecho a defenderse mediante el uso de la fuerza contra el pueblo palestino. A eso es a lo que se refieren.

En el artículo anterior también les hablé de Yoram Dinstein, autor del libro, War, agression and self-defence, que precisamente trata de este tema y le sirve a Israel de referencia para justificar la agresión contra el pueblo palestino. Curiosamente no le reconocen al pueblo palestino ese uso de la fuerza que, en los casos de países ocupados bajo el derecho internacional, es legítimo. Para ellos es una agresión sin provocación ni justificación, es decir mero terrorismo.

De modo que, en el caso de Ucrania, el Donbas y Rusia, la razón para instalar la matriz de una sola opinión sobre los hechos, se debe a pura manipulación del derecho también. Dicho en boricua, “una cosa es con guitarra y otra con violín”. Por eso, Israel toma distancia de las actuaciones de Estados Unidos y la OTAN, y no se une a las sanciones contra Rusia. Además, Rusia ha sido consistente en sus actuaciones para que corresponda con lo que predica. Rusia, distinto a los gringos, no intenta ocupar ni sacrificar nada que este fuera de conseguir sus propósitos antes mencionados y por eso su uso de la fuerza ha sido limitado aun a riesgo de sufrir más bajas en el proceso para garantizar la protección de propiedad residencial y gubernamental. Para ejemplo, vean que, en las ciudades principales bajo asedio, todavía hay servicios básicos de agua potable, energía y comunicación. No se han bombardeado ni en Kiev ni otras de las grandes ciudades asediadas, edificaciones de vivienda, de gobierno o instalaciones de servicios básicos, excepto las que específicamente proveen abastecimiento de combustible a las fuerzas armadas ucranianas o sirven de cuarteles estratégicos a fuerzas ucranianas para evadir ataques. Claro, como decía mi madre “el que se va a caer se agarra hasta de un clavo caliente”.

Al momento de escribir estas líneas se anuncian los primeros acuerdos en conversaciones en Turquía gracias a que la puerta del diálogo por parte de Rusia siempre estuvo abierta. Muchas vidas se hubieran salvado si se hubiesen depuesto las armas cuando Rusia le pidió al alto mando militar de Ucrania que reconociese la derrota de sus fuerzas y negociar lo que hoy aceptan un mes más tarde.

Sería una insensatez pensar que eso estaba en manos de los ucranianos de poder decidir. Es evidente que todo esto forma parte de un plan más siniestro manejado desde Washington con la anuencia y colaboración de Bruselas. En realidad, no había razones para pensar que fuese necesario hacer que Ucrania se convirtiera en punta de lanza para excluir a Rusia del mercado europeo. No solo se ha victimizado a Ucrania y Rusia. Toda Europa y el propio Estados Unidos han llevado a sus pueblos a sufrir la escasez y la inflación, así como el potencial riesgo de perder miles de empleos mientras se esgrimen argumentos huecos de hacer sacrificios materiales para salvar a Ucrania. Aun cuando se formalice la paz entre Rusia y Ucrania, las secuelas de las mal llamadas sanciones se mantendrán como supuesto castigo cuando en realidad se trata de la misma guerra por otros medios.

Lo que evidentemente está ocurriendo es que las consecuencias no previstas, de los famosos estrategas del gobierno gringo que formulan estas sanciones, tienen efecto boomerang y parecen estar no solo destruyendo a la economía rusa sino también la europea. Hoy leí como los líderes de las más importantes uniones de trabajadores alemanes advierten de lo catastrófico que sería quedarse sin los recursos energéticos rusos para las empresas más importantes de Alemania. Igual suerte llevarían otros pueblos europeos, más aún, ante la negativa de pagar en rublos como ahora lo exige Rusia a los países inamistosos.

Ya ha sido revelado que muchos congresistas norteamericanos, antes de estallar la guerra, se movieron a invertir en petróleo y armas antes del 16 y del 24 de febrero. Muchos piensan que ellos sabían lo que iba a ocurrir.

De otra parte, el cabildeo intenso al que está sometida la India para que se una al bloque de los europeos y los gringos es abrumador. Daleep Singh, de descendencia Indú, y que se considera el cerebro de las llamadas “sanciones” contra Rusia del gobierno gringo, ha sido enviado a la India para que le explique la importancia de la relación económica y la sociedad estratégica de ambos países. Yo lo llamaría chantaje y extorsión utilizando un medio que no resulte ofensivo por el color y el nombre al gobierno de la India. En cambio, el Reino Unido envió a su ministra de relaciones exteriores para impulsar la misma línea sin ocultar las apariencias imperiales y coloniales. La India es un país potencia muy importante.

Independientemente de lo que ocurra con la India, lo cierto es que, ni con torceduras de brazos ni mucho menos con la censura, van a mantener bajo control los efectos nocivos de sus políticas de agresión y dominio para beneficiar intereses de Wall Street a costillas de los pueblos trabajadores. La popularidad de Biden se estrella con los resultados de las encuestas más bajas de aprobación. Es resultado de pedirle al pueblo que se tome el veneno de la inflación y la escasez para que se muera Putin. Los gringos están obsesionados con la idea de que el control que ejercen en los medios es absoluto y puede hacer y decir cualquier cosa. Mi madre decía que era imposible tapar el cielo con la mano. Pero no es la primera vez que Europa se queda aislada del mundo, aunque sí lo es para Estados Unidos. Sería solo la segunda vez en la historia que tendríamos otra Edad Media.


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Un comentario en “¿El 16 o el 24 de febrero?

  1. No mas guerras. La Paz es del Señor!

    El vie, 1 abr 2022 a las 17:03, Movimiento Ñin Negrón () escribió:

    > movimientoninnegron posted: » Por Reynaldo Morales Desde el comienzo del > conflicto en Ucrania se repite por todos los medios la misma acusación > desde el 24 de febrero del corriente. Que se trata de una invasión de Rusia > sin motivo ni justificación contra el pueblo de Ucrania c» >

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