Por Reynaldo Morales

Los anuncios que condenan a Rusia y las declaraciones de medidas unilaterales (yo recalco, las llamadas “sanciones”) contra representantes del gobierno ruso, o personas e instituciones privadas, no paran de llover. Estados Unidos continúa enviando tropas, armamentos y equipos para la guerra. Ha inundado los aeropuertos de Inglaterra y Alemania de aviones, así que no queda descartada una participación de la OTAN en este conflicto. Todo esto trae consecuencias y pocos reflexionan sobre que implica cada cosa que sucede en el acontecer de los hechos.
Veamos porque hoy hay tanta desinformación. Ya que esta desparramada toda la alharaca viciosa que envilece todo lo que tenga olor a Rusia, y que es repetido y repetido, conviene ver cuál es la información. Se hace necesario respirar profundo y pensar. Todo lo que se está cocinando puede ser poco saludable para la mayoría de nosotros y no se gana nada con aplaudir al cocinero hasta no probar el manjar.
Empecemos por tratar de decidir si hacer la guerra es legal o ilegal. Aquí todos se van a detener porque no pasan unos segundos cuando ya empiezan a condicionar cuando sí y cuando no. Eso es normal cuando no hay referentes a la mano que decidan cuando si o cuando no. Para los que quieran estar en ley les diré que la Carta de las Naciones Unidas insta a los estados miembros de abstenerse de hacer uso de hacer uso de amenazas o de la fuerza contra la integridad de otro estado o la independencia política de cualquier Estado. Eso está consagrado (que palabrita) en el artículo 2(4) que tiene la función de realizar los objetivos del primer artículo. Ese primer artículo resume lo que la primera oración de la Carta de La ONU dice “NOSOSTROS LOS PUEBLOS DE LAS NACIONES UNIDAS RESUELTOS a preservar a las generaciones venideras del flagelo de la guerra que dos veces durante nuestra vida ha infligido a la Humanidad sufrimientos indecibles” pero que más adelante en las finalidades establece que lo van “a asegurar, mediante la aceptación de principios y la adopción de métodos, que no se usará; la fuerza armada sino en servicio del interés común”. Todo muy loable pero no prohíbe la guerra. Eso lo dejaron en manos de un Capítulo VII de la Carta, que todos conocemos como el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas compuesto por 15 países y 5 de ellos miembros permanentes con autoridad de veto. Aquí fue donde se jodió la legalidad al conceder esa permanencia y el veto.
Esos países con asiento permanente que tienen esa capacidad de veto son China, Rusia, Inglaterra (mal llamado Reino Unido), Francia y Estados Unidos. Ya adivinaron que pasó con eso de que tiene que haber consenso porque a pesar de que la mayoría vote de una manera, si hay un solo veto ya es suficiente y se desaprueba la medida. De modo que, si van a meter preso a Rusia, llévense a Estados Unidos y media Europa junto con Israel primero.
Por ahí uno grito que, si el agresor está en el grupo de los 5, este debe quitársele el voto de veto. También adivinaron quien se va a oponer. Sí esos mismos, los que llevan 70 años pasándose por donde el sol no le da sombra lo que diga ese Consejo. Claro, los Estados Unidos, además, porque ellos solo necesitan de algunos aliados (ahora les llaman el G7) que pueden ser en su mayoría miembros de la OTAN, una organización ilegal para poder llevar sus santas cruzadas de guerra donde sea.
Ya desde que se creó la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa, que brota de los acuerdos de Helsinki y donde hay 57 miembros incluyendo toda Europa y los Estados Unidos que son firmantes de 2 declaraciones (OSCE), la de Estambul en Turquía y la de Astana en Kazajistán, y, de acuerdo con el segundo principio ningún estado puede garantizar su seguridad en detrimento de la seguridad los demás. Según Thierry Meyssan, es quien lo comenta en video grabado en la Red Voltaire el 02/24/2022, dónde plantea que la OTAN, es desde entonces ilegal porque no cumple con este principio ya que sus miembros conforman una federación lo que implica que unos están sometidos a otro estado y no podía ser de otra manera tratándose de los norteamericanos y los ingleses. Dicho de otro modo, no son una confederación donde todos los estados son iguales.
Pero vayamos a las guerras “justificadas” según el parecer de cada cual. Para Estados Unidos, se trata de la sagrada Señora de Nuestra Seguridad Nacional, la que se invoca y la que permite que dichas acciones sean tomadas contra otros países y como lo acuñara en su frase el presidente Donald Trump, (le pongo el título para que chillen los demócratas) “todas las alternativas están sobre la mesa” (otras debajo, pero esas no cuentan). Basta con firmar un memorando presidencial declarando a tal o cual país una “amenaza inusual y peligrosa” y ya se puede invadir, bombardear, bloquear y “sancionar” (léase robar lo que tenga en reservas en bancos internacionales para asegurar los pagos). Los ponen en la lista de albergar terrorismo o en la de ser narco estados. Curiosamente, el principal productor de drogas y el estado de mayor consumo no están en la lista.
Yo sé que algunos dirán que yo exagero porque lo que dicen es que los van a congelar. Para los que así piensan les pregunto. ¿Saben a quién le han devuelto esos dineros cuando se los confiscan sin una orden o autoridad en ley internacional? ¿Saben a quién le van a dar los dineros de Afganistán? ¿Cuándo le van a devolver a Rusia su dinero o Afganistán o a Venezuela o a Irán o a Libia? Hoy la Unión Europea acaba de decir que le van a robar los aviones rusos que están en aeropuertos europeos. Sino pregúntese usted mismo cuando los van a devolver. ¿Los que hablan de que Rusia viola el derecho internacional me pueden decir porque son legales esas acciones sino pasaron por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, que es supuestamente el que tiene la potestad de hacerlo?
Como ven la desinformación es aquella que no le conviene a los que piensan que todas estas cosas se pueden hacer por los Estados Unidos y la OTAN. Para asegurarse que eso sea así hoy también le roban el derecho a publicar en la Unión Europea a los medios internacionales rusos y todo en nombre de la legalidad, la libertad y la democracia. Digo, el acusado tiene el derecho de acogerse al privilegio del silencio, pero es un privilegio no una imposición. Quizás por eso hay quien puede alegrarse del mal que se le haga a otro, pero solo hasta que piense que también se lo pueden hacer a él.
Me pregunto si se dieron cuenta que Rusia todavía no ha cerrado la llave de paso del gas a Ucrania y por ello tampoco a Europa. Los norteamericanos le dijeron que no podían abrir el tubo del Nordstream 2, humillando al presidente alemán en su propia casa. Hay países europeos que dependen desde un 40 por ciento hasta el 100 por ciento de ese suministro de gas. Algunos de ellos en la frontera con Rusia y paradójicamente albergando tropas de la OTAN. ¿Sabían que Rusia es el mayor exportador de trigo y no lejos esta Ucrania? Aun, así tampoco han anunciado que no levan a vender trigo. Que a cambio de eso muchos países europeos le venden sus autos y productos agrícolas como los cítricos a Rusia. Por ahí hay algunos derramando vodka, pero aun así los rusos compran sus vinos, los whiskeys y las cervezas. Peor aún, Ucrania, llego a decir que los habitantes del Donbás se iban a podrir en sus sótanos, sin agua ni luz. De las cosas que destruyeron primero los rusos fue una presa para dejar pasar agua a Crimea, que los ucranianos le habían cerrado en represalia.
Se debería exigir el cese inmediato de las hostilidades y quien mejor que los buenos de la OTAN, pero en su lugar les envía armas a los ucranianos y le piden que no se rindan. Peor aún, les piden que les den armas a civiles, cosa que es ilegal. Permiten que se utilicen las áreas de vivienda para emplazar sus lanzacohetes y piezas de artillería. Hacen todo lo que no dicta el derecho internacional humanitario y se quejan de la ilegalidad de los rusos. No van a apagar el fuego echándole, leña. Con lo difícil que resulta pedirle al que este ganando que deje de golpear y estimulan al que esta vapuleado a que siga pa’ lante que no tenga miedo y pelee un asalto más. En cambio, los rusos se ofrecieron para hacer alto al fuego y negociar. ¿Quiénes son los bárbaros? ¿Entonces, de donde viene la desinformación? Eduardo Galeano resulto profeta cuando escribió su libro del mundo al revés.
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