Hablando de desarrollo económico de Puerto Rico

“El monopolio del poder político es para establecer el monopolio del poder económico. No existe la autonomía donde el poder imperial mantiene forzosamente el cabotaje libre, entre él y las naciones sometidas a su voluntad por la fuerza, como es el caso de Puerto Rico. Con el cabotaje libre, y un arancel que excluye toda competencia extranjera, queda nuestra riqueza agraria, industrial y comercial a merced del poder económico más fuerte del mundo.  El poder arancelario regula los intereses más vitales de la nacionalidad. Los americanos controlan el comercio exterior y la vida económica interna del país. Todos sabemos que ellos son guerreros económicos, verdaderos explotadores de otros pueblos. Para ellos la explotación es una ciencia dirigida con frialdad y previsión. Puerto Rico ha sido reducido a un feudo de las corporaciones.  Los intereses económicos compraron tierras a precios irrisorios y arruinan la agricultura. Arruinada la agricultura quedamos a merced del mercado yanqui.  Los bancos estadounidenses practicaron la usura en Puerto Rico en las primeras décadas de la invasión y que ello demostraba la falta de buena intención para rehabilitar económicamente al país.  El nuevo nacionalismo será verdadero. Velará por el bienestar económico de las clases trabajadoras, retrotraerá las tierras a manos puertorriqueñas, no permitirá la imposición de una cultura exótica, no cesará su esfuerzo hasta reivindicar la dignidad patria”.

Pedro Albizu Campos

“El subdesarrollo no es una etapa del desarrollo. Es su consecuencia. El subdesarrollo de América Latina proviene del desarrollo ajeno y continúa alimentándolo. Impotente por su función de servidumbre internacional, moribundo desde que nació, el sistema tiene pies de barro. Se postula a sí mismo como destino y quisiera confundirse con la eternidad. ”

Eduardo Galeano

 No hay manera, ni forma de poder promover el desarrollo económico de una nación escondiendo la

naturaleza inherente que define a un pueblo libre, que es el ejercicio de su soberanía política, desde la independencia.   Esta premisa es sencilla.  Ese ejercicio de la soberanía política provee la posibilidad de ejecutar acciones que protejan los pilares económicos, sociales y culturales que propicien a su vez las actividades que hacen posible el  desarrollo integral de esa nación. 

El desarrollo político, cultural y económico de una nación no son parcelas aisladas una de la otra, sino procesos interdependientes que se reciprocan unos a otros y se potencian unos a otros.  Desde esa premisa es que debe partir cualquier análisis, discusión y visión sobre el desarrollo económica de un pueblo.

 En una colonia, como lo es Puerto Rico, donde desde la invasión en 1898 y con la violencia militar, policial, judicial, se ha impuesto un sometimiento económico–político, es por lo tanto una contradicción, un espejismo, hablar de desarrollo económico sin integrar dicha discusión a la imperiosa e inherente necesidad de derrocar la colonia y alcanzar la independencia nacional.

Muchas y muchos diseminan y comparten propuestas que expresan la necesidad del desarrollo económico para Boriken.  Sin embargo, la gran mayoría de esas propuestas excluyen la discusión de la necesidad de terminar con  la colonia y entonces “ejercer el control político para ejercer el poder económico.

Día a día se repite  insistentemente la ausencia de Desarrollo Económico de Puerto Rico.  Las justificaciones varían y se insertan y proyectan desde diferentes matices; pero en su gran mayoría cada una de las justificaciones, se divorcian e ignoran de las siguientes premisas:

  • Que Puerto Rico es una nación invadida y ocupada desde el 1898.  Como resultado de esa invasión, se ha implementado un proceso de supeditar la economía de nuestra nación a la estadounidense.   El objetivo fundamental de dicha acción es fomentar, promover, arrancar, saquear a nuestra gente de la riqueza que ellas y ellos generan.  Cada una de las medidas que supuestamente se establecieron como medidas de crecimiento económico, subsidiaron y subsidian los sectores económicos estadounidenses, desde la banca y las finanzas, hasta los sectores de servicio y la agricultura;
  • Que las mal llamadas “ayudas” federales, no son ayudas bajo ninguna circunstancia. Esta es una verdad objetiva económica no solo cuando se compara las cantidades que se transfieren a Puerto Rico con lo que se llevan para los EUA.  Veamos:
  1. El economista Ismael Muller afirma que para  2014 EUA enviaron un  total de 17,282 millones de dólares.  Un 84 % de estas transferencias (unos 14,654 millones) fueron transferencias directas a individuos.  Unos 2,326 millones al gobierno central y unos 302 millones se transfieren a municipios y empresas privadas. Además,  los EUA se gastó  713.5 millones de dólares en gastos de las instituciones para el funcionamiento del gobierno federal. Estos gastos fueron para defensa y agencias represivas como el FBI, el tribunal federal y la fiscalía federal.
  2. Que es una falsedad que esto sean “ayudas”  porque a través del cobro de impuestos por parte del gobierno norteamericano a los boricuas, los EUA recibió para el año 2014 la cantidad de 3,736 millones de dólares en impuestos cobrados a individuos. Esto a través del cobro del Seguro Social, aranceles, multas y el cobro de otros seguros como el seguro contra inundaciones.
  •  Que el grueso de las transferencias a individuos son por el pago de derechos adquiridos como el Seguro Social, pensiones a veteranos y seguros médicos como el Medicare y el Medicaid.  El total de estas transferencias sumo 13,174 millones de dólares para el 2014.
  • Esto deja un total de 4,108 millones en ayudas directas a individuos, lo que al sumarle las transferencias al gobierno central nos da un total de solamente 6,434 millones en ayudas. A penas una fracción del total.
  • Pero esta cifra tampoco representa una transferencia neta del gobierno norteamericano a Puerto Rico, pues todo o casi todo es recuperado a través de los impuestos corporativos que se le cobra a las empresas extranjeras (mayoritariamente norteamericanas). Estos impuestos son cobrados por el gobierno norteamericano a estas corporaciones cuando repatrian sus ganancias a sus empresas matrices. Aunque no existen cifras oficiales sobre el monto de esta cantidad, en un estudio del propio congreso de los Estados Unidos se estima que en 2013 superó los 5,900 millones de dólares.”  
  • En relación a lo que saca de Puerto Rico la economía de los EUA, se ha estimado en promedio unos 58 mil 100 millones de dólares anuales son enviados a la nación estadounidense.  Al comprar lo que la economía estadounidense saca con lo que envían los EUA a Puerto Rico, la diferencia es en promedio una ganancia neta de 40 mil millones en favor de los EUA.  Es decir anualmente esa nación que nos invadió y nos niega la soberanía política,  se lleva 2.2 veces más dineros de lo que envían a Puerto Rico. Y eso sin incluir lo que significa en empleos y actividad económica para los EUA esa transferencia neta de riqueza  de Puerto Rico hacia esa nación extranjera. 
  • Así que solo se puede concluir que esto es un negocio redondo para los EUA.  Que nos recuerda el principio de las metas de los EUA con respecto a su política global presentados por el presidente estadounidense Calvin Coolidge: “El negocio de los EUA son los negocios.”  Y claramente Puerto Rico, la colonia,  un negocio que deja muchas ganancias a los EUA y su economía.
  • Que las consecuencias de más de 120 años de colonia, con las medidas implementadas para eliminar el control económico de nuestra gente, al destruir la agricultura, al destruir o apropiarse de los recursos ecológicos ambientales de nuestra nación; al secuestrar las ventajas competitivas de nuestra nación geográficamente para supeditar nuestra economía a la estadounidense, negando la natural interacción económica con nuestro Caribe y nuestra América; la imposición de una deuda ilegal, odiosa e ilegítima, que es el doble cobro y explotación para el sector financiero-bancario de los EUA; tienen que ser eliminadas, resarcidas, y derrocadas para que las obscenas riquezas extraídas de nuestra nación debido a la colonia sean devueltas a quienes la generaron, los trabajadores y trabajadores boricuas. 
  • Que la mal llamada deuda es ilegal, odiosa e ilegitima y que a raíz de los precedentes internacionales y a que es una deuda colonial esa deuda es responsabilidad de los EUA no del pueblo boricua. Que dicha deuda es precisamente consecuencia del modelo de extracción de riqueza que ha implementado los EUA en Nuestra Nación.  Y hay que añadir que las acciones que crearon la acumulación de esa deuda son parte de otra aspecto de ese andamiaje de extracción de riqueza que favorecía al sector bancario-financiero estadounidense.  Quien hizo ganancias de los impuestos y servicios a la deuda fue ese sector financiero-bancario estadounidense. 

Entonces la afirmación de que Puerto Rico dependen de los EUA, es una  mentira. Es parte de la narrativa colonial que insiste, desde la ideología de la supremacía blanca y su insistente   y continuo racismo, en plantear que somos una nación, “incapaz”, de “vagos’, de “improductivos”, de “incivilizados”, entre otros calificativos diseminados para justificar la continuación de la ocupación e invasión de nuestra nación.  Es pura justificación para la perpetuación del negocio que es la colonia. 

El  plantear que es necesario desarrollo económico para Puerto Rico tiene que ser la mantra de todo aquel y aquella que cree y defiende los intereses de Puerto Ricol.  Este planteamiento no puede estar divorciado de afirmar sin dudar que la única manera que nos ofrece la posibilidad de poder tomar las acciones y medidas que pueden resultar en el desarrollo económico de nuestra nación, solo pueden asegurarse desde el ejercicio pleno de la soberanía política que solo se puede hacer desde la Independencia Nacional. 

Que ese proceso de medidas para el desarrollo económico de Puerto Rico tiene que estar guiado por una agenda de justicia social.  Que todos los planes y visiones económicas que se presenten para nuestra nación necesariamente solo se podrán implementar y defender desde la Independencia Nacional.  Pedro Albizu Campos estaba claro en esta premisa. Y los puertorriqueños y el Movimiento de Liberación Nacional tiene la responsabilidad apremiante de rescatar dicha visión económica. 

VIDEO – Colonialismo y explotación – Mitos y realidades de a economía de  Puerto Rico                  


Descubre más desde Movimiento Ñin Negrón

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja un comentario