Peón de rey

Por Reynaldo Morales

No todas las notas se pueden hacer desde la óptica colonia y metrópoli porque ese no es todo el universo y ni mucho menos todo el mundo. De cuando en cuando, tenemos que mirar el acontecer mundial. Ahora toca ver lo que ocurre después del “desastre” de Kabul. Lo sucedido en Kabul, para muchos analistas de geopolítica, constituye un hecho importante. El motivo para salir de Afganistán fue para cambiar la estrategia y poner fin a la guerra contra el terrorismo y así empezar el paradigma “de la seguridad indo-pacifico”, que, dicho en boricua, es mudar la vaca del complejo militar a otros pastos.

Recientemente se produjo la alianza trilateral (AUKUS) formada por Estados Unidos, el Reino Unido y Australia, donde este último, a todas luces, se constituye en el Peón de Rey. El primer ministro Morrison (“that fella down under” lo llama el desmemoriado Biden) con su boca de comer dijo en resumidas cuentas que Australia respalda y se une para defender la libertad, la democracia, y la seguridad Indo-Pacifico junto al Reino Unido y los Estados Unidos. Eso junto con el compromiso de adquirir una flota de submarinos (8 submarinos) nucleares de manufactura estadounidense. Para ello Australia canceló el encargo a Francia que era de (43 mil millones de euros) por unos submarinos diésel.

Esto ha dejado sin aliento a Macron y ronco al ministro de relaciones exteriores Francés gritando “trahison”. Por otro lado, los submarinos nucleares, que no se sabe realmente cuánto cuestan y cálculos modestos del Congreso (que siempre termina pagando más) son de 3,500 millones por un “Virginia class A nuclear submarine” le ha creado, al primer ministro Morrison, una reacción adversa a lo interno en Australia y también en la región.  Si no se hubiesen peleado con los chinos les salía mucho más barato. Pero, aquí no se busca economía sino satisfacer la codicia del sector armamentista norteamericano. Una cita frecuente de Gandhi dice que es más probable que ‘la tierra proporcione lo suficiente para satisfacer las necesidades de cada hombre, pero no la codicia de cada hombre'». Mientras tanto, Putin sonríe pensando en cómo le pagaron a Francia por haber roto el acuerdo con Rusia con los buques Mistral.

Todo esto tiene precio y ya Australia ha experimentado con China una sacudida por sus reiteradas actuaciones injerencistas a pedidos de Washington que le han costado en el 2020 más de 2.3 “billions” en pérdidas de exportaciones a China. Las exportaciones de Australia a China eran de un 40% de su comercio y de eso el 28% es del sector agrícola de carnes, algodón y vinos. China puede sustituir todo ese comercio con otros países que pertenecen al mercado del hemisferio Sur y el BRI (Belt and Road Inciative). ¿Eso nos lleva preguntarnos a quién le conviene este asunto? Respuesta. Al mismo que le convenía la guerra sin fin contra el terrorismo, al complejo militar industrial. No me extrañaría que Morrison pierda las próximas elecciones. Después de todo en ajedrez, cuando ese peón de rey inicia el juego (por cierto, juego racista porque siempre empiezan las blancas) usualmente se le sacrifica. Claro, el puede pensar que en ese juego él es el Rey, pero decía mi madre, “que una cosa es lo que piensa el burro y otra es la que piensa el que lo ensilla”.

Ya China ha hecho declaraciones rechazando este acuerdo que, aunque cuidadosamente confeccionado para no mencionarla por su nombre, le ha pedido a Australia y a Inglaterra que abandonen la mentalidad de guerra fría para no deteriorar más las relaciones. Ciertamente, el acuerdo no menciona a China, pero ni la propia prensa de alquiler norteamericana se traga el cuento. De inmediato los programas de análisis de las principales emisoras consultan los gurús retirados del pentágono que no dudaron en señalar a la amenaza China como el motivo de ese acuerdo. Claro, China ya dejó de chuparse el dedo hace mucho tiempo.

El inversionista de riesgo y científico político Eric Li, quien ha escrito sobre el tema del gran desarrollo de China, ha dicho recientemente en una entrevista de RT, que este milagro chino, de llegar a ser la segunda potencia económica, si se mide por ingreso nacional bruto y la primera desde el 2014, si se mide en paridad del poder adquisitivo (Purchasing Power Parity), se hizo en tan solo dos generaciones. Añade que esto se logró sin “haber invadido un solo país ni haber disparado un solo tiro” y eso es algo sin precedentes en la historia de la humanidad. No es que China no conozca la guerra y ni tampoco lo que occidente lleva haciendo más de un siglo por todo el sudoeste asiático con el colonialismo. Recientemente se celebró el centenario del Partido Comunista Chino y allí se rememora la gesta de liberación y el legado de Mao en la concepción de lucha mediante la “guerra prolongada”. Los chinos no echan en saco roto la experiencia ni la historia. Decía la guaracha, “déjalo que se suba a la nave, déjalo que ponga un pie”.

No bien empezaban a celebrar los miembros del AUKUS cuando el presidente Xi Jinping, en respuesta, estaba dirigiéndose a los países miembros de la CELAC, extendiendo el brazo cooperador de China a los países miembros a quienes felicitó y exhortó a fortalecer su organización. Conviene señalar que este esfuerzo que empezó el ex presidente Lula y lo fundaron luego entre el propio Lula, Kirchner y Chávez, es la respuesta tardía y necesaria de formar un bloque económico latinoamericano para fortalecer sobre todo a los países pequeños frente a las grandes potencias económicas. De esta manera aumentar el poder de regateo y la amplitud en los beneficios en el comercio dentro de la región. Ya África tiene su propia unión africana, para no hablar de Europa y el Asia. Para dar un ejemplo, la más reciente de las reuniones se da en el marco de la Organización para la Cooperación de Shanghái (OCS) para integrar a Irán al grupo, formado por Uzbekistán, Kirguistán, Kazajistán, Rusia, China, Pakistán, India y Tayikistán, y en la capital de este último, Dusambé. Como esa organización de países hay otras importantes que permiten el intercambio para el desarrollo y la inversión entre miembros de estas organizaciones.

Si pensamos en la CELAC, allí en México se reunieron 30, de 32 países latinoamericanos que la componen, donde quizás Brasil sea la ausencia más sensible. Pero lo importante fue lograr un consenso de estos países para solicitar el desbloqueo a Cuba, cooperación para lograr completar la vacunación contra el COVID, conformar una unidad para la investigación espacial y científica y sobre las Malvinas argentinas. Eso incluyó el reiterar la declaración de 2017 en Punta Cana, República Dominicana de mantener al más alto nivel el apoyo y reconocimiento a la libre autodeterminación e independencia de Puerto Rico como nación caribeña y como así lo han expresado las resoluciones del Comité de Descolonización en el marco del derecho internacional según la resolución 1514(XV) de la Asamblea General de la ONU, de entre los 44 puntos aprobados en la declaración de México 2021. Es más importante para los países pequeños lograr que se consolide este organismo. Aquí es donde nosotros pudiéramos estar representados y alcanzando acuerdos que pudieran ser significativos para el desarrollo económico y político de Puerto Rico. Aquí es donde no nos quiere el imperio ni los colonialistas porque saben del potencial que tiene nuestra NACION.

Patria libre y socialista. ¡Viviremos y venceremos!

Declaración de la CELAC sobre Puerto Rico, Ciudad México, septiembre 2021


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